Lunes, 28 Mayo 2018 11:10

Malos hábitos que incrementan las averías de tu coche

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El uso que le damos a nuestro vehículo y los malos hábitos influyen en el buen estado de nuestro coche. 

Todos sabemos de la importancia del mantenimiento del coche para evitar averías en nuestro vehículo pero también influye, y mucho, la forma en la que utilizamos y usamos nuestro coche.

Para que un coche nos dure muchos años lo más importantes es realizarle un buen mantenimiento cuando le toca, es decir, tenerlo al día en las revisiones correspondientes.

Igualmente, los malos hábitos al volante perjudican al vehículo y a su durabilidad:

Mover la dirección con el coche parado. Afecta a la suspensión del vehículo, dañando la cremallera y la bomba de dirección, y desgasta en exceso los neumáticos.

Abusar del uso del embrague, dejándolo pisado cuando no es necesario. Este gesto hace sufrir mucho al disco y a las piezas que trabajan sobre él.

Utilizar la palanca de cambios como reposa manos. Puede acarrear graves desajustes en los mecanismos internos de la palanca o el desgaste de algunos elementos de la transmisión.

Circular con el depósito en reserva. Incrementa las posibilidades de que entren impurezas que acaben afectando a los sistemas de inyección del motor y al filtro del combustible. Además, también se puede ver afectada la bomba de combustible al no estar suficientemente refrigerada.

Conducir de manera agresiva o demasiado lenta. La agresividad al volante conlleva acelerones innecesarios y puede ocasionar daños al motor, a los frenos e incluso a la caja de cambios. Por el contrario, conducir de una manera demasiado lenta puede dañar la transmisión o el cigüeñal.

Hacer un uso excesivo de los frenos. Cuando sea posible, conviene reducir de marcha para retener el vehículo y así no someter a los frenos a un desgaste innecesario.

Aparcar sobre la acera o muy pegado al bordillo. Puede causar daños en los neumáticos y, en el caso de dejarlo subido a la acera, perjudica también a la alineación de la dirección, los elementos de suspensión o los amortiguadores, entre otros.

Acelerar y/o subir de vueltas el coche en frío. Si el aceite no ha llegado a su temperatura ideal, estaremos maltratando la mecánica de nuestro vehículo y a larga lo notaremos en alguna avería.

Si hemos mantenido un ritmo alto de conducción, subiendo un puerto de montaña o con el coche cargado, antes de apagar el motor, es conveniente dejarlo un rato encendido para que se enfríe poco a poco. Sobre todo los vehículos que monten turbo deben dejar que el turbo se enfríe. Esto evitará roturas del turbo.

Os recordamos que, sobre todo, lo que más alarga la vida útil de nuestro vehículo es cuidar el motor y la mecánica realizando el mantenimiento correspondiente y evitar los malos hábitos que hemos descrito anteriormente.

www.sadecocoslada.com

 

Fuentes:

www.autingo.es

www.infotaller.tv

 

Last modified on Lunes, 28 Mayo 2018 11:44

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